domingo, 19 abril 2026

La informalidad en Puebla no disminuye

Mientras la atención en el país se centra en la discusión de las reformas del presidente Andrés Manuel López Obrador, entre ellas la judicial, y que muchas voces han coincidido como un atropello para los mexicanos, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presentó el pasado 2 de septiembre su Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondiente al segundo trimestre de este año. 

En éste, evidencia que Puebla queda mal parada respecto a la generación de empleos formales. 

Aunque a nivel nacional se crearon durante el periodo de abril a junio 1.3 millones de nuevos puestos de trabajo, el 83 por ciento fue en el sector informal. Mientras que apenas 226 mil 724 puestos laborales fueron formales. Así, la tasa de informalidad repuntó del 53.8 al 54.5 por ciento en país. 

La ENOE refiere que Puebla es la quinta entidad con los “niveles más altos de informalidad laboral”, con un porcentaje de 69.7 por ciento. 

Oaxaca ocupa el primer lugar, con 80.2 por ciento; Guerrero, en segundo lugar, con 77.3 por ciento; Chiapas, 74.8 por ciento; Hidalgo, con 72.9 por ciento se colocan en el tercer y cuarto lugar respectivamente. 

Tlaxcala, con 69.1 por ciento ocupa la sexta posición y Veracruz con el 68.3 por ciento en séptimo lugar. 

En el indicador “condiciones críticas de ocupación”, la entidad poblana ocupó el tercer lugar, con el 44 por ciento. El primer lugar fue para Chiapas, quien tuvo la tasa más alta, con el 49.1 por ciento, le siguieron Tlaxcala, con el 44.9 por ciento. 

Este indicador se refiere a que los trabajos representaron un riesgo, es decir, con la posibilidad de recibir menos ingresos y más horas trabajadas, en otras palabras, inestabilidad laboral. 

La misma encuesta afirma que 71 mil 175 poblanos en edad de trabajar no cuentan con un empleo, es decir, están desempleados. Aunque en este caso, no especifica las razones, ya sea que no han logrado encontrar trabajo o rechazado alguno por diversos motivos. 

Hasta aquí los datos. Aunque la situación es de manera generalizada, es decir, la política sexenal no logró solventar o garantizar un trabajo formal para la mayoría de los mexicanos, cada familia de alguna forma, tiene que buscarse la vida, y la única plaza que le garantiza llevar algo de dinero, es la informalidad. Es por ello que cada vez más, vemos en las calles puestos de comida, entre otros, con la finalidad ganarse la vida. 

El gobernador entrante, debe voltear a este problema y no darle la espalda. Buscar mayores inversiones y garantizar las condiciones para que los empresarios inviertan en la entidad. Por otro lado, trabajar en la construcción de hospitales que permita a los trabajadores disponer del servicio de salud de calidad, entre otras prestaciones que le corresponden al estado.