jueves, 30 julio 2026

La moneda en el aire

“No promuevo a nadie y no desaliento a nadie”, un mensaje contundente de parte de quién dirige el rumbo del estado, frente a dos que se perfilan a gobernar la capital poblana.

En su conferencia matutina del pasado lunes, el gobernador Alejandro Armenta fue acompañado de la Secretaría de Bienestar, Laura Artemisa García Chávez y de la titular de Deporte y Juventud, Gabriela Sánchez Saavedra.

Ambas funcionarias han sido señaladas para ocupar la candidatura de Morena por la presidencia municipal de Puebla, existiendo contrastes enormes entre ambas.

Cada una en su materia ha generado resultados, quizás algunos más visibles que otros, pero lo que es un hecho es que desde el Ejecutivo se les ha dado un respaldo enorme para impulsar sus proyectos.

Un primer careo entre ambas se dió en la conferencia gubernamental, García Chávez fue la primera en llegar al Salón Juan N. Méndez del edificio ejecutivo del Centro Integral de Servicios de la Vía Atlixcáyotl.

Un par de minutos después, Sánchez Saavedra hizo lo mismo, encontrando a su homóloga y generando un saludo cordial e incluso afectuoso entre ambas.

Las dos expusieron los resultados de sus dependencias en materia deportiva. A pesar de no ser su área de especialidad, Laura Artemisa García hizo una exposición convincente que logró exponer el trabajo hecho.

En contraste ‘Gaby’ Sánchez lució un poco más nerviosa, con pausas en su discurso e incluso con un tono un poco dudoso sobre lo que estaba declarando.

La primera con un lenguaje corporal que demostraba más seguridad, la segunda con un perfil más discreto.

Y durante el desarrollo de la conferencia, una pregunta dirigida al gobernador Alejandro Armenta sobre temas partidistas derivó en la declaración crucial “No promuevo a nadie y no desaliento a nadie”, además de responsabilizar a cada uno de sus colaboradores de sus propias acciones.

Son palabras que podrían pasar desapercibidas en otro escenario, pero al decirlas frente a dos de las mujeres que se perfilan a representar a Morena en las urnas, toman otra dimensión.

Lo que es un hecho es que no hay un favorito claro y que la moneda sigue en el aire.