El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, afirmó que la falta de detención de Antonio Valente Martínez, alias “El Toñín”, señalado como presunto huachicolero, responde a motivos de prudencia y seguridad, no a una falta de voluntad de las autoridades.
“Si no es falta de voluntad, es prudencia, es ser cuidadosos”, expresó el mandatario al referirse a las acciones para ubicar y detener al presunto líder criminal, relacionado con actividades ilícitas en la región del Triángulo Rojo.
Armenta recordó que operativos realizados anteriormente en esa zona han dejado como saldo la muerte de agentes ministeriales y elementos de la Guardia Nacional, por lo que sostuvo que las intervenciones deben planearse con precaución para evitar más pérdidas humanas.
Señaló que gobernantes, autoridades y empresarios forman parte de su red de cómplices.
«A mí me gustaría tronar los dedos y que se detenga», sentenció el mandatario.
Insistió en que las condiciones de seguridad representan un factor importante en las acciones contra objetivos prioritarios, por lo que las autoridades deben actuar con cuidado durante los despliegues operativos.
Antonio Valente Martínez, conocido como “El Toñín”, ha sido señalado por presuntos vínculos con el robo de hidrocarburos en Puebla.
Esther Sánchez