Los secretarios generales de las secciones 51 y 23 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Alfredo Gómez Palacios y José Luis González Morales, destacaron que el magisterio poblano logró un incremento salarial del 9 por ciento, resultado de las negociaciones realizadas a nivel nacional en beneficio de los trabajadores de la educación.
Durante un encuentro con medios de comunicación, ambos dirigentes señalaron que los acuerdos alcanzados representan avances importantes para el sector educativo, al tiempo que refrendaron su compromiso de mantener una relación de diálogo y coordinación con autoridades estatales, nacionales y la Secretaría de Educación Pública.
José Luis González Morales afirmó que la organización sindical mantiene como prioridad la defensa de los derechos laborales de los docentes y trabajadores de apoyo, sin perder de vista que la principal responsabilidad del magisterio es la formación de niñas, niños y jóvenes.
“Nos debemos a los estudiantes y también a los padres de familia, con quienes mantenemos una comunicación permanente para fortalecer el sistema educativo”, expresó.
El dirigente informó que en los próximos días se harán llegar al gobierno estatal las minutas derivadas de los acuerdos nacionales para personal homologado, personal de apoyo y educación básica.
Asimismo, destacó que los avances obtenidos son resultado del diálogo entre el SNTE y las autoridades educativas, mecanismo que ha permitido alcanzar acuerdos sin afectar las actividades escolares.
Por su parte, Alfredo Gómez Palacios reconoció el respaldo de la dirigencia nacional durante las mesas de negociación salarial y consideró que el aumento obtenido representa un reconocimiento al trabajo que diariamente realizan los docentes en las aulas.
Indicó que, aunque existen retos pendientes en materia salarial y laboral, el sindicato continuará impulsando mejoras para sus agremiados mediante el diálogo institucional y la negociación permanente.
El líder de la Sección 51 subrayó que los maestros poblanos continúan desarrollando sus actividades académicas con normalidad, mientras el sindicato mantiene las gestiones necesarias para mejorar las condiciones laborales del sector.
Finalmente, ambos dirigentes coincidieron en que la unidad sindical ha sido fundamental para fortalecer la representación de los trabajadores de la educación y avanzar en la atención de sus principales demandas.
Esther Sánchez