Olga Lucía Romero Garci-Crespo, dirigente estatal de Morena, rechazó que la disputa legal por una herencia que data de 2016, tenga relación alguna con su vida pública o aspiraciones políticas.
La polémica resurgió tras la detención de la octogenaria Estela Romero Bringas, situación que, según explicó la propia dirigente, forma parte de un proceso estrictamente legal y de carácter personal.
Señaló que esta será la primera y última ocasión en que se pronuncie sobre el tema, al considerar que Morena no debe ser utilizado para abordar asuntos privados, ya sea de ella o de cualquier otro integrante del partido.
“Es un tema estrictamente personal, nada tiene que ver con mi vida pública”, sostuvo.
Pidió no politizar el caso y no difundir información falsa o manipulada, al advertir que este tipo de acciones buscan desacreditar su trayectoria y su trabajo dentro del ámbito político.
“No voy a permitir que se usen mentiras para desacreditar mi trabajo, mi trayectoria y mis ideales”, expresó.
Aurelia Navarro